¿Se puede llevar un powerbank en el avión?

Ya sea que estés viendo una serie, escuchando un podcast o jugando: tu teléfono es una gran fuente de entretenimiento. Especialmente durante vuelos largos. Sin embargo, la batería sufre por ello. Un powerbank es, por lo tanto, tu segundo mejor amigo. Pero, ¿se puede llevar en el avión?

¿Se puede llevar un powerbank en el avión?

Powerbank como compañero de viaje

Un powerbank es una batería recargable de iones de litio. Con esto puedes cargar tu teléfono o tablet en cualquier lugar, con o sin enchufe. Puedes cargar el powerbank de antemano cuando tienes electricidad, pero también existen variantes que funcionan con energía solar. Con una capacidad mínima de 10,000 mAh (37 Wh), puedes cargar tu teléfono hasta dos veces. La mayoría de los cargadores portátiles tienen una capacidad de 1500 a 27,000 miliamperios-hora (mAh).

Así que no te estreses si tu teléfono se queda sin batería. Simplemente guarda el dispositivo compacto en tu bolso o bolsillo y asegúrate de tener la batería llena. Es útil cuando estás en movimiento, en un festival, acampando o durante el vuelo.

¿Se puede llevar un powerbank en el avión?

¡Afortunadamente sí! En la mayoría de las aerolíneas, puedes llevar dos powerbanks en el vuelo, siempre que su capacidad total no supere los 27,000 mAh (100 Wh). Como ya leíste arriba, eso es más que suficiente para mantener la batería de tu teléfono cargada. El powerbank solo se permite dentro de tu equipaje de mano y no puede ir en la bodega de tu maleta facturada debido a los riesgos.

¿Qué puede pasar con un powerbank en el avión?

En la batería de un powerbank hay litio, una sustancia que puede ser peligrosa por incendio y explosión. A pesar de que a menudo se trata de una pequeña cantidad, aún representa un riesgo. Si la batería se sobrecalienta, puede causar cierre por sobrecalentamiento, con el consiguiente riesgo de incendio.

Control de aduanas

Al revisar tu equipaje, siempre debes poder sacar la batería o la celda de tu powerbank. Si el dispositivo está integrado en tu bolso, debes poder desconectarlo. La aduana siempre quiere poder verificar que el powerbank funcione correctamente. Si no es así, puede representar riesgos. También suelen querer verificar la capacidad máxima. Generalmente, esto está indicado en el propio powerbank, pero a veces se desgasta. Asegúrate de tener un comprobante de tu compra. Un recibo o el empaque, por ejemplo. ¡Sería una pena que lo confisquen!

Consejos para transportar tu powerbank de forma segura:

  • No dejes el powerbank al sol o en un lugar caliente como un coche caliente. Esto aumenta el riesgo de sobrecalentamiento.
  • No cargues el powerbank más tiempo del necesario.
  • Protege tu powerbank con una funda o caja. Así no se dañará fácilmente o se encenderá accidentalmente.
  • Cubre los puertos con, por ejemplo, un trozo de cinta adhesiva. Así evitas que entre suciedad y polvo.
  • Verifica de antemano la capacidad máxima.
  • No uses el powerbank si está dañado. Así que siempre revisa si tiene grietas o abolladuras si lo has dejado caer accidentalmente.

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